«Educadores Ciegos»

Mariluz Uribe de Holguín

Cuando mi hijo nació, en los años cincuenta, se usaba que los padres «educáramos » a los hijos y les enseñáramos todas las cosas posibles. Yo hice lo que leí que se debía hacer y que en casi todo punto era diferente de lo que se había hecho conmigo. Grave error fue no seguir lo que me indicaba mi corazón. Éste no se equivoca. Hoy escribo estas líneas para despedir a mi hijo y para que sirvan de advertencia a los padres que todavía quieren imponer sus principios en lugar de aprender de los niños, seres puros que nacen con toda la sabiduría auténtica en sus mentes limpias, desprovistas de prejuicios. Muchos años más tarde, en realidad un año antes de que mi hijo muriera asistí al ensayo de una de sus obras de teatro-danza, la única autobiográfica, en la cual contaba su historia desde la niñez. Aparecían en escena unos personajes que llevaban anteojos negros y bastones de ciego y que trataban de conducir al joven dando tumbos por la vida.

Le pregunté a él que significaban esos personajes y me dijo: «son los educadores que son todos ciegos». Fue la única velada crítica que recibí de él durante toda su vida. Sin embargo luego quitó esta escena de la obra, por más que le rogué que la dejara pues era muy impactante. La escena me llegó muy hondo y aprendí mucho, aunque ya muy tarde. La pieza continuaba desarrollándose mostrando la época de auto identificación, estudios, problemas, viajes, amores y amistades hasta la enfermedad que sufrió y que en la pieza el actor representa con mucha elegancia y acierto, sonri endo, llorando, cayendo, arrastrándose, cansado, dejándose llevar y apoyándose en personas que le dan ayuda, o lo desayudan. Varias veces lo llama la muerte y él se niega a irse con ella porque todavía tiene muchas cosas que hacer, escribir, aunque ya se esté paralizando, para dejar las memorias de su enfermedad que son un testamento espiritual y una forma de acercarse a la muerte con humor. Organizar sus innumerables obras de teatro, sus coreografías comenzadas en su estadía en Vancouver, para dejar una obra completa que su amiga y colaboradora Kathryn Ricketts continuará dirigiendo para su grupo de teatro-danza en Dinamarca y que podremos ver en Colombia en el II Festival de Teatro.

La pieza a la que me he referido, tan punzante y dramática se llama ‘Una vida más’, y con el título en español fue presentada en los escenarios de Copenague. Al final el actor se deja llevar por la muerte cuando ya se siente muy fatigado e impedido y le parece descortés permanecer vivo. Hoy me doy cuenta de que si desde el principio yo hubiera aprendido de Jorge poniendo mi inteligencia y mis sentidos alerta desde que él estaba en la cuna, la vida hubiera sido más grata, más fácil y más larga para él y para todos nosotros. Pero los padres y las madres somos pretenciosos y siempre creemos tener toda la verdad. El darme cuenta de que esto podía no ser así, me llevó a estudiar psicología a los casi cuarenta años, tenía que haber otra respuesta, las cosas no podían ser como se decía que eran. Encontré demasiadas respuestas diferentes y todavía no sé cuál es la acertada. Mucho he aprendido con mis propios pacientes y ellos conmigo, pues cuando me piden «un consejo», nunca se los doy, sino que les pregunto qué les dice su corazón y por qué no pueden idear una respuesta nueva sin acogerse a lo establecido. Cuando me llevan niños a consulta los despido y ruego que me envíen a los padres. Muchos no van, yo solamente me digo «si supieran». Pero es cierta la frase de Montaigne: «Si la juventud supiera, si la vejez pudiera». Que la huella de Jorge, prudente y gentil, no se pierda, si yo hubiera captado todo lo que él estaba listo para dar, hoy estaría más capacitada para seguir viviendo y para atravesar lo que me ha venido tocando. Pero como él anotó una vez tenía «cosas para las cuáles el mundo aún no estaba preparado» y yo menos que nadie. Qué tristeza. Comentario de Joaquín Roberto Uribe Uribe: «Lectura obligatoria para padres y madres» (2008). Hecha cuando este trozo apareció en la página www.jorgeholguinuribe.com, que están invitados a visitar si no están regidos por «paradigmas». …. MU de H.