Jorge y su camino como escritor

Mariluz Uribe de Holguin

Jorge estaba ya viviendo en Copenhague cuando lo sorprendió una fuerte pulmonía, que lo llevó al borde de la muerte, cuando al fin salió del Hospital de Hvidovre, los médicos que ya se habían hecho amigos suyos, le anunciaron que posiblemente eso le repetiría y que en todo caso, según los resultados de los exámenes, le quedaba una vida bastante corta. Él lo comprendió, calló un momento como reflexionando y al fin dijo: “Mi vida ha sido tan buena… Ahora que tengo «una vida más», la dedicaré a escribir más y a viajar más”. Así lo hizo.

También siguió trabajando y dirigiendo su grupo «Jorge Holguín Danseteater» ahora con la ayuda de su amiga y colaboradora la bailarina Kathryn Ricketts, a quién había conocido en Canadá años antes. Por cierto «Una vida más» fue una de sus últimas y más bellas obras de teatro. Respecto de ella pueden leer acá adelante «Los educadores ciegos», nota escrita por mí, que ha causado impacto. Cuando muere un hijo, de todas maneras uno muere un poco, porque un hijo es parte de uno. “Partir c’est mourir un peu” dijo el poeta francés para hablar de un viaje, sólo que éste resultó ser un viaje sin regreso. Jorge murió en noviembre del año de 1989. Fue una muerte esperada, pero estoy segura de que el momento preciso fue una decisión de él. Resolvió dejarse morir para no molestar con su enfermedad. Había dicho: «Lo que más temo es tener que depender», porque no le temía a los dolores que tenía que padecer, ni a los que, tratando de hacer lo mejor, o experimentando algo nuevo, le infligían con exhaustivos exámenes y múltiples tratamientos, en el muy bello, cómodo y agradable hospital de Hvidovre en Dinamarca, Eso sí, le molestaba mucho a Jorge el tiempo que perdía en las salas de espera, haciendo colas para pruebas de laboratorio o transfusiones; el no poder estar constantemente dirigiendo su grupo de danza-teatro, el no poder gastar las horas suficientes escribiendo, aunque ya sus músculos fatigados hacían que se deslizara de la silla de ruedas, de la cuál se hacía amarrar. Y necesitaba un lápiz con agarradera especial. Estar paralizado tiene que ser algo terrible para un bailarín expresionista, para quién el movimiento es la mayor y la más clara y necesaria de las formas de ser y de expresarse.

Cuando Jorge no estaba en escena, o antes, dictando alguna cátedra como profesor de matemáticas, era, según el mismo lo decía, algo tímido, reservado y de pocas palabras. Pero eso sí sus conceptos e ideas sobre todos los campos posibles, los dejó por escrito y siempre colaboró en revistas y periódicos de aquí y de allá. Así de pronto detenía su carrito Corola en la mitad de una calle de Copenhague. ¿Qué había pasado? Había surgido una idea y era necesario anotarla enseguida. Quedaron infinidad de páginas sobre muchos temas, ensayos, cuentos, obras de teatro, y fotos, cuadros, dibujos… Todo esto ha sido una ayuda para mantenerlo vivo, como hacemos hoy al poner estas páginas en Internet. Imaginamos que está presente. Es interesante dedicarse por completo a copiar todos sus libros y a complacer su última voluntad – publicar todo – así que lo estamos haciendo y al final resultará algo sorprendente. En estos años pasados se han publicado varios libros: «Private Dances», en inglés. «Giorgio», tiras dibujadas en danés, inglés, español.

«Fútbol en las Nubes», «Mariela de los Espejos», «Madreselva», «Danzas Privadas», en español. Y «Giorgio II» en inglés y español. Los libros han salido en ediciones preciosas y muy cuidadas, pero las ventas han sido muy difíciles, no hemos sabido llegar a los periodistas ni tenemos presupuestos para invertir en propagandas. No es fácil que la gente sepa que existen y que son especialmente para jóvenes, una gama de literatura que creo no se encuentra muy frecuentemente en Colombia. Entristece decir que Jorge fue más conocido en Canadá y sobre todo en Dinamarca, que en su propia patria, a la que sin embargo venía con frecuencia, “para mantener la inteligencia”, decía él. Jorge Holguín y su grupo fueron adquiriendo fama y éxito en el ámbito del teatro. Aquí y en los otros países recorridos o dónde residió, cuando se presentaba en Solos, o con el “Jorge Holguín Danseteater”, el teatro se llenaba y no parecía importar pagar los altos precios de las boletas que se cobran en los festivales. Por ejemplo en el Tercer Festival de Teatro de Bogotá, 1990, Jorge acababa de morir y su amiga Kathryn, directora del grupo, trajo la Compañía a Colombia y tuvieron llenos completos en Bogotá y en Medellín. Esto es muy satisfactorio, pero por lo mismo resultó sorprendente que los libros fueran considerados costosos, pues fueron bellamente editados e inclusive se han vendido al costo en las Ferias. Es posible que sea cierta una estadística que publicaron una vez en la prensa: «En promedio el colombiano lee MEDIO LIBRO AL AÑO». El Dr. Jorge Valencia, presidente de la Feria del Libro dijo en 1993: “Ahora hemos ascendido a 2 libros por año como promedio, aún un poco lejos de Alemania cuyo promedio es de 8 anuales por persona”.

Sería muy interesante que la gente se aventurara a leer los libros de Jorge, sobre todo que algunos los pueden leer por aquí mismo. Uno de los primeros que se publicó fue «Giorgio», su título original era «Giorgio y la tristeza». Se trata de una tira cómica, trágica: la vida es difícil para un personaje tan ingenuo como Giorgio. Publicado en Dinamarca y luego en Colombia. Aquí en su página de la Web podrán encontrar algunas de estas tiras dibujadas, que fueron publicadas en revistas y periódicos. El segundo libro es un cuento para niños, para épocas de Navidad y acaso para épocas de Fútbol. Se llama «Fútbol en las Nubes» y es la historia de un ángel y un gamín. Su forma original está escrita para teatro y algún día se llevará a escena. Por ahora saldrá un trozo en un Libro de Cuentos sobre Futbol que prepara Oscar Perdomo en Cali, Colombia. El tercero es «Mariela de los Espejos», una recopilación de numerosos cuentos dispersos y diversos que Jorge escribió durante varios años en varias partes del mundo y que, lo mismo que Giorgio, es también en cierta manera autobiográfico. Este libro gustará a jóvenes y adultos. No es para niños a pesar de su formato rojo con fotos. El cuarto es «Danzas Privadas», un Manual de Rituales que Jorge Holguín había escrito inicialmente en inglés y había publicado en el Canadá, es un libro de juegos alrededor del aprendizaje de la danza, estos se pueden realizar a solas, en pareja, en un grupo; apropiado para jóvenes y maravilloso para animar una fiesta o reunión. Libro de cabecera del gran teatro Matacandelas de Cristóbal Peláez, de Medellín, Colombia. En este momento, temporada 2009-2010 se presenta en París. El quinto es «Madreselva», cuentos del folklore de Antioquia y del río Magdalena, tiene un mensaje ecológico. Está ilustrado con dramáticos dibujos de la conocida pintora antioqueña Marta Elena Vélez. Puede ser del gusto tanto de niños como de jóvenes y adultos. Basado en éste es su pieza de danza-teatro «La Patasola» presentada en París. Finalmente, por ahora, «Giorgio II» la segunda parte de la tira dibujada, fue publicada en inglés y español en los Estados Unidos. (Vantage Press). Luego vendrán «Pafi, el Virus y Yo», la historia de su enfermedad contada a Pafi su Mico de Peluche, puede ser del gusto de niños valientes.

Hay otro que también se puede leer en la Página: «De frente a la muerte», con Mariluz Uribe de Holguín. «Cuentos de Judíos Moros y Cristianos». Se encuentran también en la Página www.jorgeholguinuribe.com bajo el título MÁS CUENTOS. «Las Mangas de Akemi» (dibujado) para adultos, se encuentra igualmente en la mencionada página Web. «Los animalitos de las Pirámides», un álbum sobre Egipto, especial para niños, que dedicó a sus sobrinos Miguel y Ricardo. «The Adventures of Sir Roco and Lord Pafi at Court», poema dibujado, para niños, también dedicado a sus sobrinos. Está en la página Web. «Cartas de Israel», para jóvenes; allí con fotos y diarios cuenta la aventura de su estadía en Israel. Está en la Página, bajo el título CARTAS Y FOTOS DE ISRAEL. En estos libros están descritas alegrías y tristezas, y ellas van a matizar en alguna forma nuestros propios dolores y nuestras propias felicidades. Allí nos encontraremos a nosotros mismos, y allí adquiriremos ideas nuevas. Después de leer, siempre seremos, en alguna forma, diferentes de lo que éramos. En todo caso, eso me ha sucedido a mí después de escarbar interminablemente en las cajas llenas de escritos, dibujos, fotos, que quedaron en Colombia, porque muchas cosas se quedaron en otros países o se perdieron en el correo, esto último parece increíble pero es cierto.