Primera Piedra La Cruz de San Jorge

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PRIMERA PIEDRA
«LA CRUZ DE SAN JORGE»
GIMNASIO DEL NORTE

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Primera Piedra para el Oratorio ´La Cruz de San Jorge´, en recuerdo de Jorge Holguin Uribe, en el “Gimnasio del Norte” de Ricardo Pérez Arciniegas. Palabras del Padre Carlos Eduardo Vasco, Decano de la Facultad Matemáticas, Universidad Javeriana, donde se graduó Jorge.

“Nos reunimos acá, aunque el cielo está un poco nublado, como para recordarnos el aspecto triste de esta celebración, el año de la muerte de Jorge, pero también con la alegría de la naturaleza, de la música, de la luz, de la compañía de amigos, en este hermoso lugar, aquí en la sabana, porque también queremos que sea una celebración de la vida, un seguir juntos, un comenzar cosas nuevas, una combinación feliz del recuerdo hacia el pasado y de la utopía hacia el futuro.

Por eso vamos a bendecir la primera piedra de esta capilla que completará la hermosa arquitectura del colegio para que el nombre de Jorge esté ahí, escondido hermosamente en ese nombre de la Cruz de San Jorge, su santo patrono que él tanto estudió, admiró y quiso, y también para que la juventud ante estos símbolos, ante estos jeroglíficos, empiece a pensar y a soñar en la vida, en las conquistas, en un futuro mejor.

Siempre que empezamos una celebración eucarística recordamos que vivimos permanentemente en la presencia de Dios, que vivimos permanentemente en camino, como lo decíamos en el canto de entrada, como peregrinos, sin saber cuándo llegaremos a la meta, y al comenzar la eucaristía, al mirar a lado y lado a nuestros hermanos a nuestros amigos, recordando a nuestros familiares, mirando hacia los cerros de Bogotá.

Tenemos aquí tantas personas cercanas, próximas, tantos prójimos con quienes no hemos cumplido ese mandamiento del amor, de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo, al que está cerca y nos necesita, como a nosotros mismos, por eso comenzamos la Santa Misa pidiéndonos perdón unos a otros, pidiéndole perdón a Dios…

Canto…

Señor Dios nuestro que eres Padre y Madre de todos los hombres y las mujeres del mundo, nos reunimos hoy aquí ante la mesa que nos dejó como recuerdo permanente tu Hijo Jesús, para celebrar como

El celebró esa noche del Jueves Santo la vida y la muerte, su muerte próxima y su vida permanente de resucitado con nosotros, también hoy celebramos la vida y la muerte, la muerte de Jorge hace un año y la vida que sigue surgiendo de su presencia entre nosotros, de sus escritos, de su recuerdo, que seguirá siempre animando a la juventud, desde esta capilla oratorio que llevará el nombre de la cruz de Jesús y de su santo patrono San Jorge.

Te pedimos que a todos los que asistimos a esta reunión y a todos los que en adelante se reúnan en esta futura capilla que tu bendición caiga siempre sobre ellos, que sepan celebrar la vida y la muerte y que todos ellos, con Jorge, con su familia, con todos nosotros, nos reunamos para siempre un día a celebrar contigo la vida verdadera…

Lectura del libro de la Sabiduría, de esa sabiduría oriental de nuestros antepasados en la fe, los israelitas que se extrañaban como nos extrañamos todos de la muerte de una persona joven, por cualquier accidente de la vida, de tráfico, de enfermedad, al fin y al cabo accidentes, en los que uno se encuentra con la muerte antes de tiempo, y que han hecho pensar a todas las generaciones y también nos han hecho pensar a nosotros sobre la muerte de un hombre joven, sobre la muerte de alguien que quema en pocos años las etapas de su vida y por eso este texto nos recuerda que la vida no se mide en años sino en realizaciones:

-“El justo aunque muera prematuramente tendrá el descanso; vejez venerable no son los muchos días, ni se mide por el número de los años, las canas del hombre son la prudencia, y la edad avanzada una vida sin tacha, agradó a Dios y Dios lo amó, vivía entre pecadores y Dios se lo llevó, lo arrebató para que la malicia no pervirtiera su conciencia, para que la perfidia no sedujera su alma; la fascinación del vicio obscurece lo bueno, el vértigo de la pasión pervierte una mente sin malicia; madurando en pocos años llenó mucho tiempo, como su alma era agradable a Dios, lo sacó aprisa de en medio de la maldad; lo vieron las gentes, pero no lo entendieron, no reflexionaron sobre ello, la gracia y la misericordia son para los elegidos del Señor y la visitación para sus santos”.

-“El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. -Me guías por el sendero justo, aunque camine por cañadas oscuras nada temo, porque tu vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan, preparas una mesa ante mí en frente de mis enemigos, me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida y así habitaré en la Casa del Señor por años sin término”.

Canto del Gloria. Aleluya.

 Evangelio según San Mateo: “En aquel tiempo Jesús exclamó así, te doy gracias Señor Dios del cielo y de la tierra porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos y se las has revelado a las personas sencillas… así te ha parecido mejor…. Vengan todos a mí los que están cansados y agobiados que yo los aliviaré, carguen mi yugo y aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón y encontrarán el descanso porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

-Yo llevo una trayectoria bastante larga con la familia de Mariluz y Jorge, parece que más larga de lo que creíamos porque por lo Uribe y lo Piedrahita y otros lazos familiares, tenemos unos troncos comunes, allá en el pasado de nuestras tierras paisas. Pero desde que llegué a la Javeriana en el año 71, cuando se inició la carrera de matemáticas, ya tuve durante todos los años de la carrera, a Jorge Holguín, uno de los primeros y más brillantes alumnos de esa carrera. Nos llamaba mucho a todos la atención el hecho de que él combinaba de una manera muy hermosa, -que después me inspiró para un artículo sobre el tema-, la lógica y el rigor de las matemáticas, con esa belleza, con ese aspecto estético que tienen también las matemáticas y que desafortunadamente la mayoría de los profesores de la materia no saben presentar.

Por eso cuando escogió su tema de tesis no me extrañó en lo mas mínimo que hubiera seleccionado “El Arte y las Matemáticas”, para estudiar en la pintura, en la arquitectura, en la música, en la escultura, las proporciones áureas, los rectángulos dorados del diseño, las combinaciones de las espirales, las distintas armonías que las matemáticas han descubierto en el arte y que muchos artistas han utilizado para producirla. Continué después en correspondencia con él cuando se fue al Canadá y sacó su Magíster en Estadística, y él me escribía contando que al lado de las difíciles fórmulas estadísticas había empezado a cultivar un amor que había tenido siempre y que era el teatro, así tuvimos un director de teatro con un magíster en estadística, y un artista de la lengua que al mismo tiempo era un artista de las matemáticas, graduado primeramente de matemático en la Javeriana como recordé hoy viendo su diploma en la casa de Mariluz y Jorge.

Por eso cuando Mariluz me llamó hace un tiempo para comunicarme esa idea que tenía de hacer este oratorio del colegio y ponerle algún nombre que recordara a Jorge, me pareció muy hermoso y le dije que aquí estaríamos hoy, como afortunadamente hemos podido estar con tantos amigos juntos en esta reunión.

Y cuando me dijo que ella no quería que celebráramos el aniversario de la muerte como quien recuerda con tristeza la desaparición de un ser querido, sino como quien celebra con esperanza la alegría de nuevos comienzos, me gustó más y me pareció mas apropiado para recordar a Jorge y así cuando tuve que seleccionar el texto del Evangelio, mirando esa oración tan hermosa que él escribió y repitió desde niño y que conservó siempre en sus noches de dolor y de enfermedad, vi que el Evangelio más apropiado era éste, en el que el Señor decía que daba gracias a Dios porque había revelado estas cosas a las personas sencillas.

Toda la abstracción formal de las matemáticas, toda la lógica que vio conmigo en un curso, no le rompió a Jorge esa falta de lógica del arte, esa falta de rigor en cuanto a ceñirse a los cánones, pero sí le dejó la disciplina que necesita un artista para sacar adelante sus obras, por eso aunque llegó a ser sabio y entendido, siguió manteniendo esa alma de persona sencilla, y casi que le podíamos corregir la plana aquí al Señor porque Él dice que le reveló estas cosas no a los sabios y entendidos sino a la gente sencilla y en Jorge vemos que combinó ambas cosas:

Jorge supo entender esa relación profunda con Dios que no se ceñía tal vez a los cánones de una religión un poco anquilosada por los años de tradición, un poco cerrada por la sociología de las instituciones, sino a esa religión que es el estar ligado profundamente con ese misterio que es Dios.

Cuando estuvo cansado y agobiado supo que alguien, algo muy profundo lo aliviaba y que encontraría el descanso, y supo llevar ese yugo duro y suave al mismo tiempo, convirtiendo el sufrimiento en un acicate a la productividad, a la creatividad, a la creación artística, literaria, a la danza, al teatro, a la luz, a la música.

Por eso queremos celebrar hoy la luz, -y parece que hasta el sol salió hoy aquí en este momento, -la música, la palabra hermosa, hablada y escrita, y dejar comenzada esta obra que como decíamos va a ser un sitio de meditación, de reflexión, para esos jóvenes que como él, están buscando en la vida, entre la ciencia y el rigor de las matemáticas por un lado y la belleza del arte y de la literatura por otro.

Para que en esa meditación, en la futura capilla La Cruz de San Jorge, sepan que nuestra vida está también cruzada por exigencias contradictorias, del descanso y de la producción en el trabajo, del arte y del rigor científico, del deseo de estar donde estamos bien y del deseo de partir hacia adelante a progresar a pesar de los riesgos. Para que en este sitio ante esa Cruz de San Jorge, esas demandas contradictorias que siente hondamente la juventud, y más en este tiempo que es el nuestro, tengan un sitio en donde el Señor de las personas sencillas y también de los sabios y entendidos, les revele en una manera suave y profunda como Él sabe hacerlo, hacia donde deben seguir; que no tengan miedo de abandonar la carrera que tal vez sus padres prefirieran y lanzarse a explorar en otras áreas más peligrosas; que no tengan miedo de animarse a responder a las demandas contradictorias que tiene nuestro siglo XX que ya va para el XXI.

Tenemos pues un día memorable que quedará fijado en la placa de esta primera piedra, un día que en los avisos de los periódicos figuraría como un aniversario de muerte, pero que, Mariluz lo ha querido así, quedará en nosotros más bien como el recuerdo de la vida, la celebración de la belleza y la mirada hacia un futuro en donde muchas de estas flores que se siembran a través del arte y de la literatura, florezcan en la juventud que se levanta en este colegio de ella tan querido.

Credo… Peticiones. Palabras de Fernando Torres. Palabras del P. Rolando, capellán. Petición del P. Vasco por las directivas del colegio y por sus profesores para que sepan cultivar ese espíritu especial que se quiere que tengan los alumnos del colegio para que ellos lleven adelante sus ideales. Por tantas personas que sufren de enfermedades ya incurables, que están sentenciados a morir próximamente, para que sepan llevar como Jorge esa sentencia de muerte a corto plazo más como un acicate para la productividad, para el arte, para la literatura.

Terminemos la oración de los fieles con la que diría Jorge, creada en su niñez:

“DIOS MÍO EL DÍA DE HOY FUE MUY CORTICO Y DEL DÍA DE AYER SOLO QUEDAN LAS COSAS BUENAS QUE ME ESCRIBISTE EN EL CIELO. TE AGRADEZCO POR TENER TODO LO QUE TENGO, TE PIDO QUE NO LO DEJE DE TENER Y QUE AQUELLOS QUE NO LO TIENEN LO TENGAN. TE DOY GRACIAS POR NO TENER ENFERMEDADES Y TE PIDO QUE NUNCA LAS TENGA Y QUE LOS QUE LAS TIENEN LAS DEJEN DE TENER Y NO LAS VUELVAN A TENER. ”

Oremos. Recibe Señor las ofrendas del pan y del vino como una señal del ofrecimiento de nuestras vidas, de nuestras personas, de nuestra energía, para continuar en ese camino de la vida… Levantemos los corazones…. Y así aunque la certeza de tener que morir nos entristezca, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad, porque la vida de los que creemos en ti Señor no se termina, se transforma, y al deshacerse nuestra morada en la tierra adquirimos un mansión eterna en el cielo.

Con los ángeles y arcángeles cantamos… Hosanna… Bendición del pan y del vino. Este es el pan de vida, este es el cáliz de salvación…

-Recuerda a tu hijo Jorge a quien llamaste de este mundo a tu presencia y pues que ya ha compartido la muerte con Jesús, concédele que comparta también la gloria de la resurrección.

-Con esa misma sencillez con que Jorge se dirigía a Dios como a su Padre todos nosotros podemos hacerlo porque Él es nuestro Padre y podemos decir con amor la oración que Jesús nos enseñó: -Padre nuestro… Líbranos Señor de todos los males especialmente de la tristeza y del desánimo. Concédenos la paz en nuestros días, la paz en el mundo, la paz en Colombia, que a veces parece que ya fuera a amanecer, la paz en nuestras familias y en nuestros corazones… Concédenos la paz y la unidad. Démonos una señal de la paz.

Canto: Señor me has mirando a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre… En la arena he dejado mi barca, junto a ti buscaré otro mar… Ha venido el Señor a traernos la paz…

-Después de la comunión, de recibir al Señor, conversar con Él familiarmente es una hermosa costumbre, darle gracias por tantas cosas, como aquellas que nos decía la oración de Jorge: “Que quedan las cosas buenas allá escritas en el cielo…” Le damos gracias al Señor de haber podido estar aquí presentes en esta ceremonia, le damos gracias por la vida de Jorge, por sus escritos y sus obras artísticas, le damos gracias porque existe este rincón de la Sabana, rincón en donde se cultiva esa misma combinación de las ciencias y las artes. Le damos gracias a Dios por tantos amigos que lo recuerdan, lo quieren, y que van a seguir llevando adelante muchas de estas hermosas sugerencias que él nos dejó en sus libros.

Y también estamos recordando la conversación de Jorge con su Miquito de Peluche, podemos decir a esa pregunta que él nos hace: que si nos va a hacer falta cuando él se vaya, contestarle que no, “porque lo vamos a poner en nuestro corazón, porque cada vez que nos entristezca su recuerdo, sólo tenemos que mirar hacia adentro – como él dice – y ponernos contentos porque somos tan buenos amigos y sobre todo porque las personas que uno quiere siempre se quedan con nosotros”. -Te agradecemos señor que nos hayas reunido en este medio día con sus oscilaciones de sol y de lluvia para celebrar esta Eucaristía en la que también recordamos la muerte y la vida, a escuchar la música, a reunirnos en comunidad de personas que creemos en ti, que sea una renovación de la fe y de la esperanza de seguir adelante a pesar de la enfermedad y de la amenaza de la muerte.

Que sea este colegio motivo de bendición que tú derramarás permanentemente sobre él. Que esta capilla, este oratorio de la Cruz de San Jorge sea ese *cruce de caminos* en donde la línea de la vida de cada uno de los jóvenes que pasen por aquí, se cruce con la línea que tú le has trazado y que de allí salga algo hermoso, la vida plena de una persona, de un hermano, de una hermana de todos los hombres y mujeres del mundo…

Bendice Señor esta piedra para el Oratorio de la Cruz de San Jorge, en recuerdo de Jorge Holguín Uribe, para que todas las personas que en este recinto traten de sintonizar muy finamente esa revelación que Tú les haces a las personas sencillas, sientan ese apoyo, esa emoción profunda de estar cerca del misterio que eres Tú en la profundidad de nuestros corazones y que se animen a continuar su vida en la línea que Tú les traces.”

Carlos Eduardo Vasco. S. J.

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